La instalación de un sistema de aerotermia puede acogerse a deducciones fiscales en el IRPF siempre que contribuya a una mejora de la eficiencia energética de la vivienda. Estas bonificaciones, reguladas por el Real Decreto-ley 19/2021, permiten deducir entre un 20 %, 40 % o hasta un 60 % del gasto total, según el nivel de ahorro energético obtenido y el tipo de inmueble. Para poder beneficiarse, es necesario disponer de un certificado de eficiencia energética previo y otro posterior a la instalación, que acredite una disminución real del consumo o una mejora en la calificación energética.
El porcentaje de deducción dependerá del grado de eficiencia alcanzado: un 20 % si se reduce la demanda de calefacción y refrigeración en al menos un 7 %; un 40 % si se logra una disminución del 30 % en el consumo de energía primaria no renovable o se obtiene una calificación A o B en el nuevo certificado; y hasta un 60 % en el caso de actuaciones que mejoren la eficiencia de edificios completos. El importe máximo deducible puede ser de 5.000, 7.500 o 15.000 euros, en función del tipo de intervención, y las obras deben finalizar antes del 31 de diciembre de 2024 para poder optar a estas ventajas fiscales.