El fancoil es un sistema altamente eficiente que permite convertir enfriadores, bombas de calor o calderas de agua caliente en soluciones de intercambio térmico silenciosas y eficaces.
Nuestros fancoils destacan por su bajo consumo energético y su funcionamiento silencioso, lo que contribuye a una reducción significativa en los costos operativos. Con opciones versátiles de instalación, nuestros equipos pueden integrarse fácilmente en diferentes tipos de edificaciones, desde residencias hasta oficinas.
En ACECO, nos comprometemos a ofrecer soluciones de climatización que combinan eficiencia, confort y sostenibilidad, proporcionando un rendimiento óptimo durante todo el año.
Además, nuestro equipo técnico se encarga de la instalación profesional y del mantenimiento continuo de los fancoils, asegurando su correcto funcionamiento y longevidad. Con ACECO, puedes confiar en que tu sistema de climatización estará en las mejores manos, permitiéndote disfrutar de un ambiente controlado y placentero sin preocupaciones.
Ubicado en la pared como si se tratara de un radiador convencional, distribuye el aire directamente al espacio y es fácil de mantener. Ideal para viviendas residencias y oficinas pequeñas.
Se instala en la pared como si se tratara de un aire acondicionado, es relativamente sencillo de mantener. Adecuado para viviendas residencias y oficinas.
Empotrado en el techo, distribuye el aire en múltiples direcciones y requiere acceso al falso techo para mantenimiento. Es ideal para oficinas y comercios.
Oculto en un falso techo, distribuye el aire mediante rejillas o difusores, alto nivel estético, tiene un mantenimiento más complejo. Es común en espacios amplios como viviendas, hoteles y oficinas.
El fancoil es un sistema de climatización altamente eficiente que se encarga de distribuir el aire frío o caliente en los espacios interiores, utilizando agua como medio para el intercambio térmico. Funciona en combinación con enfriadoras de agua, bombas de calor o calderas, adaptándose tanto para ofrecer calefacción en invierno como refrigeración en verano. Gracias a su diseño compacto y silencioso, los fancoils representan una solución ideal para crear ambientes confortables y agradables en todo tipo de edificios, ya sean residenciales, comerciales u hoteleros.
Además, destacan por su bajo consumo energético, su rápida respuesta térmica y su versatilidad de instalación, pudiendo integrarse en techos, suelos o paredes según las necesidades de cada espacio.
Un fancoil de pared es similar a un radiador de baja temperatura se instala generalmente en una posición baja en la pared como si se tratara de un radiador. Está diseñado para ser visible en espacios residenciales o comerciales pequeños. La distribución del aire se realiza a través de una rejilla frontal que expulsa el aire climatizado hacia el ambiente. Cuenta con un ventilador interno que asegura la circulación del aire de manera eficiente. Su instalación es relativamente sencilla, ya que solo requiere conexión hidráulica a la red de climatización y alimentación eléctrica. Además, su mantenimiento es accesible, facilitando la limpieza de filtros y otros componentes. Este tipo de fancoil es ideal para habitaciones pequeñas o medianas, como oficinas, dormitorios o salas de estar.
El fancoil tipo split también sigue un diseño similar al aire acondicionado split, se instala generalmente en una posición elevada en la pared como si se tratara de un aire acondicionado. La distribución del aire se realiza a través de una rejilla frontal que expulsa el aire climatizado hacia el ambiente. Cuenta con un ventilador interno que asegura la circulación del aire de manera eficiente. Su instalación es relativamente sencilla, ya que solo requiere conexión hidráulica a la red de climatización y alimentación eléctrica. Además, su mantenimiento es accesible, facilitando la limpieza de filtros y otros componentes. Es adecuado para aplicaciones residenciales y oficinas, donde se busca una climatización eficiente y discreta.
El fancoil cassette se instala en el techo, generalmente empotrado en un falso techo, y solo son visibles las rejillas por donde circula el aire. Este diseño permite una distribución del aire en varias direcciones, lo que proporciona una climatización uniforme en el espacio. Se utiliza comúnmente en oficinas, locales comerciales o espacios amplios que requieren una distribución equilibrada del aire. Aunque su instalación es discreta, el acceso para mantenimiento puede ser más complicado, ya que requiere trabajar en el falso techo. Es ideal para áreas grandes como oficinas, tiendas o restaurantes, donde se busca una climatización uniforme sin afectar la estética del espacio.
El fancoil de conductos está diseñado para ser instalado en una ubicación oculta, como un cuarto técnico o en un falso techo. El aire climatizado se distribuye mediante una red de conductos que lo lleva a las diferentes estancias. La distribución del aire se realiza mediante conductos a los cuales se conectan las diferentes rejillas o difusores situados en paredes o techos, permitiendo una climatización uniforme. Este tipo de sistema es casi invisible, ya que los conductos están ocultos, lo que ofrece una acabado altamente estético y limpio. Aunque proporciona una climatización eficiente para múltiples áreas, su mantenimiento es más complejo debido a la ubicación del equipo y la red de conductos. Es común en grandes espacios como oficinas, hoteles o centros comerciales, donde se busca una climatización efectiva sin equipos visibles.
La tecnología de ahorro de energía, con bajo consumo y volumen de aire ajustable, ofrece la flexibilidad necesaria para adaptarse a las necesidades energéticas del hogar. El fancoil ACECO suministra aire fresco en interiores, contribuyendo a un entorno más saludable.
Tecnología Aceco
En comparación con los dispositivos equipados con un IETOR de tres velocidades, nuestras unidades fancoil, dotadas de motores de corriente continua sin escobillas, permiten ahorrar hasta un 70% en el consumo de energía.
Silencioso y Confortable
Con un nivel de ruido inferior a 30dB(A), esta unidad fan coil puede funcionar a bajas frecuencias en cualquier circunstancia, sin experimentar atenuación en ninguna frecuencia.
Control Inteligente
Dos modos de control avanzado, uno a través del controlador del dispositivo y el otro mediante conexión a través de WIFI y Bluetooth, disponible para versiones de IOS y Android. Esto le permite verificar el estado del equipo en cualquier momento y lugar
Diseño Compacto
Las unidades fan coil ACECO están disponibles en varios tamaños, con un diseño de cuerpo ultradelgado de solo 145 milímetros de grosor, lo que le permite ahor- rar espacio de instalación.
Confort Climático
El diseño inteligente de este sistema se integra con su bomba de calor exterior, realizando automáticamente la transición entre los modos de enfriamiento y calefacción en función de la temperatura ambiente.
Entorno más cómodo y sostenible para tu hogar
Nuestro compromiso es proporcionar soluciones energéticas eficientes y respetuosas con el medio ambiente, adaptadas a tus necesidades específicas.
Un fancoil es un equipo de climatización diseñado para calentar o enfriar espacios interiores de forma eficiente. Su funcionamiento combina un intercambiador térmico con un ventilador, que juntos permiten modificar la temperatura del aire y distribuirlo uniformemente por la estancia.
Cómo funciona:
Intercambiador térmico: contiene una batería por la que circula agua caliente o fría, según se necesite calefacción o refrigeración.
Ventilador: hace pasar el aire ambiental por la batería, modificando su temperatura antes de devolverlo al espacio.
Salida del aire: el aire ya climatizado se libera de forma constante, logrando un ambiente confortable y equilibrado.
Tipos de fancoils:
De conductos: se conectan a sistemas canalizados para climatizar varias estancias desde un único punto.
De suelo: instalados a ras del pavimento, ideales en lugares con techos bajos o con criterios estéticos.
De techo: montados en superficie o empotrados en falsos techos, ofrecen una solución discreta y funcional.
Por su versatilidad, los fancoils pueden combinarse con bombas de calor, calderas o sistemas de refrigeración, proporcionando un control térmico preciso tanto en viviendas como en oficinas o locales comerciales.
Dentro de un sistema de aerotermia, los fancoils desempeñan un papel fundamental: son los encargados de difundir el aire caliente o frío generado por la bomba de calor. Estos equipos reciben agua a la temperatura adecuada —fría en verano o caliente en invierno— y, mediante un ventilador interno, hacen circular el aire a través de un intercambiador térmico que ajusta su temperatura antes de liberarlo en la estancia. De este modo, se logra una climatización uniforme y eficiente.
Una de sus mayores ventajas es la precisión en el control de la temperatura, ya que permiten regular diferentes zonas o habitaciones de forma independiente, optimizando el consumo energético y el confort. Esta capacidad de adaptación incrementa la eficiencia global del sistema de aerotermia.
Además, los fancoils destacan por su versatilidad de instalación, pudiendo colocarse en paredes, techos o suelos, y funcionar tanto en modo calefacción como refrigeración. Gracias a su flexibilidad y fácil integración, se han consolidado como una solución práctica, moderna y eficiente para mantener una temperatura ideal durante todo el año.
El consumo energético de un fancoil varía según su tamaño, potencia y diseño, aunque normalmente oscila entre 20 y 100 vatios. Este gasto depende principalmente del rendimiento del ventilador, la eficiencia del intercambiador térmico y la manera en que se utilice el equipo.
También influye la eficiencia del sistema de aerotermia al que esté conectado: cuando la instalación está bien dimensionada y recibe un mantenimiento adecuado, los fancoils pueden ofrecer un rendimiento óptimo con un consumo mínimo. Para conocer el gasto real de un modelo concreto, lo más recomendable es consultar su ficha técnica y considerar la configuración completa del sistema.
Un fancoil opera principalmente mediante energía eléctrica, que activa su ventilador y, en algunos casos, una bomba interna auxiliar. Esta energía permite que el aire se desplace a través del intercambiador térmico, donde se lleva a cabo el proceso de transferencia de calor entre el sistema y el ambiente.
Cuando forma parte de un sistema de aerotermia, el fancoil recibe agua fría o caliente procedente de la bomba de calor, que regula la temperatura requerida. Este flujo de agua circula dentro del equipo, modificando la temperatura del aire antes de distribuirlo en la habitación.
La conexión eléctrica e hidráulica se realiza mediante una instalación profesional especializada, garantizando un rendimiento eficiente, estable y constante en todo momento.
La principal diferencia entre un fancoil y una bomba de calor reside en la función que cumple cada uno dentro del sistema de climatización y en la forma en que operan.
Fancoil:
Este dispositivo no produce calor ni frío por sí mismo, sino que se encarga de difundir el aire climatizado en el ambiente. Funciona con agua caliente o fría suministrada por una bomba de calor u otro equipo térmico. El aire atraviesa un intercambiador interno, donde modifica su temperatura, y luego es impulsado hacia la estancia mediante un ventilador, proporcionando confort térmico según la necesidad.
Bomba de calor:
Es el elemento generador de energía térmica o frigorífica. Su tarea consiste en extraer calor del aire, del agua o del subsuelo y transferirlo al interior del edificio en invierno, invirtiendo el ciclo en verano para ofrecer refrigeración. Su sistema se basa en un circuito termodinámico con compresor, condensador, evaporador y válvula de expansión. Además, puede alimentar distintos emisores, como fancoils, radiadores o sistemas de suelo radiante.
Los sistemas de fancoil ofrecen múltiples beneficios, destacando por su eficiencia, versatilidad y confort térmico. Una de sus mayores ventajas es su capacidad para calentar y enfriar con el mismo equipo, lo que los convierte en una solución ideal para viviendas o edificios situados en regiones con fuertes contrastes de temperatura. Su respuesta rápida y su funcionamiento silencioso garantizan una temperatura estable y agradable, algo especialmente apreciado en entornos donde se valora la calma, como hogares, oficinas o centros educativos.
En términos de eficiencia energética, los fancoils alcanzan su máximo rendimiento cuando se combinan con sistemas de aerotermia, aprovechando la energía del aire exterior para reducir el consumo y los costes de climatización durante todo el año. Además, su diseño compacto y las múltiples opciones de instalación facilitan su integración en todo tipo de espacios, desde residenciales hasta comerciales u hoteleros.
Por último, su capacidad de regular la temperatura por zonas permite adaptar la climatización a cada estancia según las necesidades de uso. Esto no solo mejora el bienestar individual, sino que también promueve un uso más eficiente de la energía, evitando el gasto innecesario en áreas desocupadas.
Realizar un mantenimiento regular del fancoil es esencial para asegurar su buen funcionamiento, prolongar su vida útil y mantener un alto nivel de eficiencia energética. Una de las tareas más importantes es la limpieza periódica de los filtros, encargados de retener el polvo, la suciedad y las partículas en suspensión del aire. Este cuidado no solo mejora la calidad del aire interior, sino que también evita la acumulación de residuos dentro del equipo, lo que podría disminuir su rendimiento.
Mantener los filtros en óptimas condiciones permite una circulación de aire más fluida, reduciendo el esfuerzo del ventilador y favoreciendo una climatización más eficiente. Si los filtros están obstruidos o sucios, el sistema debe trabajar con mayor intensidad, lo que aumenta el consumo eléctrico y acelera el desgaste de los componentes. Por eso, su limpieza regular resulta clave para conservar el equipo en buen estado y optimizar el uso de energía.
Además, conviene revisar periódicamente las conexiones eléctricas y controlar la calidad del agua del circuito. Estas comprobaciones son especialmente útiles en épocas de uso continuo, como el invierno o el verano. Verificar la parte eléctrica ayuda a prevenir fallos o riesgos de seguridad, mientras que analizar el agua permite detectar impurezas, sedimentos o corrosión, evitando bloqueos y garantizando un rendimiento óptimo del sistema.
El fancoil es un equipo de climatización que funciona principalmente con energía eléctrica, utilizada para accionar su ventilador interno, encargado de mover el aire caliente o frío dentro del espacio. Su consumo eléctrico es bajo, ya que la electricidad solo alimenta el ventilador, lo que lo convierte en una opción eficiente y económica, capaz de mantener el confort térmico sin aumentar significativamente la factura de energía.
El proceso de climatización se basa en el agua a diferentes temperaturas que el fancoil recibe de una bomba de calor, caldera o sistema de aerotermia. Este flujo de agua pasa por el interior del equipo y genera un intercambio de temperatura con el aire, que después se impulsa al ambiente ajustado al nivel de confort deseado.
Una de las grandes ventajas de este sistema es su alta eficiencia cuando se combina con tecnologías renovables, como la aerotermia, que aprovecha la energía del aire exterior para generar frío o calor con un consumo mínimo. Esta combinación permite reducir notablemente el gasto energético y, además, disminuir el impacto ambiental, convirtiendo al conjunto en una alternativa moderna, sostenible y rentable para climatizar todo tipo de espacios.
La vida útil de un sistema fancoil suele oscilar entre 10 y 20 años, aunque esta duración depende de factores como la calidad del equipo, el mantenimiento periódico y la frecuencia de uso. Un aparato correctamente cuidado y utilizado de forma adecuada puede alcanzar su máximo rendimiento durante muchos años, mientras que la falta de revisiones o un uso intensivo sin control pueden provocar averías prematuras.
Para mantener un buen nivel de eficiencia y rendimiento, es esencial realizar un mantenimiento preventivo que incluya la limpieza de filtros, la revisión de las conexiones eléctricas y la comprobación del estado del circuito de agua. Estas tareas no solo optimizan el funcionamiento del sistema, sino que también ayudan a alargar su durabilidad.
En áreas con agua dura o con alto contenido en cal, es frecuente la formación de depósitos que pueden bloquear los conductos y reducir la eficacia del fancoil. Para evitarlo, se recomienda instalar filtros antical o descalcificadores, que protegen las piezas internas y aseguran un funcionamiento estable y prolongado en el tiempo.
Tanto el split como el fancoil son sistemas de climatización diseñados para calentar o enfriar espacios, pero difieren en su funcionamiento y aplicación.
El sistema split está compuesto por una unidad interior y otra exterior, lo que permite una instalación sencilla y un rendimiento eficiente. Es ideal para viviendas, oficinas o pequeños comercios, ya que ofrece control individual por estancia y una climatización rápida con un diseño compacto.
Por su parte, el fancoil se conecta a una bomba de calor, caldera o sistema centralizado, y distribuye el aire mediante un ventilador interno. Se puede instalar en techos, suelos o paredes, siendo más común en edificios grandes o instalaciones comerciales donde se requiere una distribución uniforme del aire.
En cuanto a la eficiencia, ambos pueden ofrecer altos niveles de rendimiento. El split destaca por su control independiente por zonas, mientras que el fancoil sobresale por su capacidad de climatizar amplios espacios con un sistema central. Sin embargo, este último necesita una infraestructura más compleja, mientras que el split resulta más económico y fácil de mantener.
Un fancoil puede colocarse en diferentes zonas del inmueble según el diseño del sistema de climatización y las características del espacio. Las ubicaciones más habituales son el techo, donde puede integrarse en un falso techo para mantener una apariencia discreta, o instalarse de forma visible si no hay espacio suficiente. También puede montarse en la pared, de manera similar a un equipo split, o situarse a ras del suelo, especialmente cerca de ventanas o cristaleras, para conseguir una distribución del aire más uniforme en las zonas bajas.
Otra opción consiste en ocultarlo dentro de mobiliario o armarios, conservando así la estética del entorno. En determinadas configuraciones, incluso puede instalarse en terrazas o balcones, conectándolo al interior mediante conductos. En cualquier caso, es importante que el equipo permanezca fácilmente accesible para poder realizar tareas de limpieza y mantenimiento con comodidad.
Seleccionar el punto de instalación adecuado garantiza una distribución equilibrada del aire, facilita las revisiones técnicas y asegura una conexión eficiente con los sistemas eléctricos e hidráulicos, permitiendo que el fancoil funcione de forma óptima y duradera.
El número de fancoils necesarios en una instalación depende de varios factores, como la superficie del inmueble, la distribución de los espacios y las necesidades térmicas de cada zona. En espacios amplios o con distintas habitaciones, suele ser recomendable instalar una unidad por estancia para conseguir un control de temperatura más preciso y uniforme.
Para determinar cuántos equipos se necesitan, se realiza un cálculo de carga térmica que tiene en cuenta el aislamiento, la orientación del edificio, el tamaño de las ventanas y el uso de cada área. En viviendas, normalmente se instala un fancoil por habitación o zona común, mientras que en oficinas o locales grandes se colocan varios equipos para cubrir cada área funcional de forma eficiente.