Los sistemas de aerotermia pueden funcionar de manera eficiente durante un periodo aproximado de 15 a 25 años, aunque esta cifra depende de varios factores como la calidad del equipo, el mantenimiento y las condiciones de uso. A continuación, se explican los aspectos que más influyen en su durabilidad:
Calidad del equipo
Elegir marcas fiables, con buenos materiales y garantías sólidas, aumenta considerablemente la probabilidad de que el sistema mantenga un rendimiento estable a lo largo del tiempo.
Mantenimiento preventivo
Llevar a cabo revisiones periódicas —como limpiar filtros, revisar la unidad exterior y comprobar el circuito hidráulico— es esencial para conservar la eficiencia y alargar la vida útil del equipo.
Condiciones de uso y entorno
Un uso intensivo o un clima muy extremo puede acelerar el desgaste, aunque en la mayoría de viviendas las condiciones son adecuadas para asegurar un funcionamiento duradero y estable.
Avances tecnológicos y normativa
Aunque estos sistemas pueden seguir funcionando durante más de dos décadas, la aparición de nuevas tecnologías o cambios en la regulación energética pueden llevar a renovarlos antes de que terminen su ciclo de vida técnico.
Con un buen mantenimiento y un uso responsable, la aerotermia se mantiene como una solución eficiente, fiable y duradera para climatizar y generar agua caliente en el hogar.